UN OASIS A LAS ORILLAS DEL LAGO LLANQUIHYE

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Con una espectacular vista a los volcanes Osorno, Puntiagudo y Calbuco, Puerto Octay sorprende desde el primer momento. Gracias a su estratégica ubicación, se observa una vista panorámica de la ciudad en la cual sobresalen coloridas casas coloniales o la iglesia de San Agustín, que data de 1896, junto a la tupida y frondosa vegetación. Como escenario de fondo el imponente Lago Llanquihue hace de este paisaje una postal perfecta.

Ubicada en la Región de Los Lagos a 53 km. de Osorno, esta hermosa localidad sureña refleja en esencia su tradición alemana producto de la colonización impulsada por Bernardo Philippi y Vicente Pérez Rosales en el siglo XIX. Aún se conservan intactas alguna de sus construcciones patrimoniales, como la Casa Niklitscheck (Biblioteca Municipal), Colegio San Vicente de Paul, Casa Wulf (actual lácteos Puerto Octay), Casa Hausdorf y el hotel “Haase” construido en 1894 y que hoy es uno de los principales alojamientos de la ciudad, a solo pasos de la plaza principal.

Bajo la supervisión de Teresa Pailalef,  miembro de la Corporación de Desarrollo Turístico de Puerto Octay, este hotel de 11 habitaciones y un restaurant de exquisitas recetas germanas, mantiene el sello típico de sus fundadores europeos encantados por la belleza austral de Chile. Espíritu reflejado en “Octay Aventura”, una entretenida actividad organizada por  Katia Vásquez que recorre en bicicleta bellos miradores en conexión directa con la naturaleza autóctona.

Debo confesar que me encantó sentir el viento en la cara,  escuchar de fondo el trinar de los pájaros y admirar la expansión. Bien vale la pena ponerse casco, zapatillas y emprender la ruta iniciada desde el mismo Hotel Hasse.

SE RESPIRA TRANQUILIDAD

Tan necesaria en estos tiempos, en Puerto Octay se respira paz y tranquilidad. Un destino ideal para descansar, disfrutar y reconectarse con el alma. “Lodge Los Lingues”, emplazado a solo 28 kilómetros de Osorno y rodeado de un imponente bosque de robles, coigües, canelos, avellanos, laurel y ulmo (por donde  atraviesa el rio Coihueco), ofrece esta clase de turismo con sentido.

Trekking, cabalgatas, rafting y pesca con mosca, entre otras actividades al aire libre, son ideales para sacudirse el trajín citadino. Luego, al terminar el día, te puedes sumergir en una de las tres  reconfortantes Hot-tub y relajarte mientras miras las estrellas. Por último, para  obtener un sueño reparador, nos esperan amplias y cómodas cabañas diseñadas por la arquitecta Andrea Riquelme bajo el sistema del Feng Shui. La estadía incluye un exquisito desayuno con frutas frescas, el tradicional kuchen, pan amasado y huevo de campo.

MIL ESPEJOS

Durante tu estadía no puedes dejar de visitar la “Casa de los mil espejos”, en el balneario de Puerto Fonck – a solo unos minutos de Puerto Octay –, construcción que supera el siglo de antigüedad. Gloria Weisser, su propietaria, se ha esmerado en cuidar y mantener frondosos  jardines de imponente vegetación y una pequeña laguna con flores de loto en su máximo esplendor, un verdadero espectáculo de belleza y perfección. El predio cuenta con cabañas especialmente habilitadas para aquellas familias numerosas que desean pernoctar en medio de los bosques nativos.

Para almorzar o cenar te recomendamos el “Fogón de Anita”, desde hace 30 años uno de los lugares clásicos de Puerto Octay, especialistas en carnes a las brasas  y onces alemanas. Atendido por sus propios dueños – el matrimonio compuesto por Carlos Balic y Anita Alt – el restaurante está rodeado de gran variedad de aromáticas flores, donde destacan especies tan exuberantes y exóticas como la flor Himalaya.

Otra excelente  alternativa es el “Parador de Sancho”, abierto hace un año en la Ruta U-99-V, kilómetro 46. Destaca por su amplio molino en la fachada y alegres pinturas en su interior que contrastan con las extensas praderas de un verde intenso. Puedes disfrutar desde un rico salmón fresco hasta un pastel de choclo como especialidad de la casa; o bien  uno de sus sándwich típicos con carne mechada.

FUSIÓN ALEMANA-CHILOTE

Recorriendo unos 6 kilómetros el camino hacia Frutillar, desde Puerto Octay, se encuentra el rancho “Espantapájaros”, restaurante de tenedor libre abierto de lunes a domingo, que sorprende con sus exquisitas y originales preparaciones de cocina fusión alemana-chilote. Cuenta además con juegos para niños, amplia terraza y una granja de animales recién inaugurada además de un sendero para caminar descalzo y un sector de columpios para pasar el atardecer contemplando el lago Llanquihue y el grandioso Volcán Osorno.

Desde tal punto, se obtiene una vista de 360 grados de pura naturaleza de belleza  realmente conmovedora. El mérito es de su dueña Cornelia Prenzlau, quien obtuvo hace solo unos meses el sello “B” por su constante esfuerzo por  cuidar el medio ambiente, utilizar productos orgánicos de su propia huerta y promover el turismo sustentable.

LAS CASCADAS

Como la idea es quedarse varios días y conocer  múltiples sectores aledaños a esta zona, a 53 km. de Puerto Octay se encuentra el Balneario “Las Cascadas”, donde hay hermosas casas de veraneo, camping, playa pública y un espectacular salto de agua de cincuenta metros de altura al que se accede realizando un trekking en medio de rocas, musgos y helechos, puentes de madera junto a tupida vegetación.

Me impactó llegar al salto y ver esa prístina cascada de blanco intenso y radiante. Sentir como las gotas de agua golpean la cara y refrescan el rostro, es una experiencia a los sentidos que no se puede perder.

ADRENALINA

A cinco kilómetros de Ensenada, “Cannopy Chile” ofrece diversas actividades llenas de adrenalina, como el Rapel – sistema de descenso por superficies verticales -, que incluye un trekking de 20 minutos hasta la cascada, donde se realiza el descenso en cuerda desde 35 metros de altura, toda una aventura.

Parte del circuito incluye la “Laguna del Espejo”, spot lleno de energía con un verde intenso que representa la naturaleza expresada en su máxima expresión. El lugar cuenta con un restaurante  que tiene exquisitos y frescos platos, como salmón a la plancha, pescado frito, ceviche, hamburguesas y el sándwich de la casa con salmón y cebolla caramelizada, una delicia.

Para alojar te recomendamos la “Posada del Colono”, emprendimiento de Emma Baeza y Marcelo Kuschel que durante más de 20 años abierto al turismo preserva la tradición teutona. Con acogedoras habitaciones, y gran amabilidad por parte de los anfitriones, el día  siguiente comienza con un exquisito y abundante desayuno típico alemán, perfecto para comenzar una nueva jornada llenos de energía y vitalidad.

Otra alternativa es el “Lodge Las Cascadas”, ubicado por la misma ruta  a 12 km. de la subida al Volcán Osorno, emplazado a orillas del Lago Llanquihue. De vista privilegiada a los volcanes Osorno y Calbuco, inserto en medio de un bosque nativo y con acceso directo a la playa, el recinto posee 20 habitaciones bien equipadas, piscina temperada, jacuzzi, Hot Tub, bar,  sector de juegos para niños y un cómodo living con vista al lago. En su restaurante “Raíces” podrás  disfrutar del plato estrella: carne mechada con pastelera.

Si quieres conocer más de este destino visita  www.turismopuertooctay.cl, y programa tus vacaciones 2020 en este pedacito de paraíso  al sur de nuestro país.

 

Texto y fotos: Paula Chávez Garrido @paulachavezg_

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