SEREMI DE LA MUJER Y LA EQUIDAD DE GÉNERO

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“Esto no es una lucha de sexos, es convivencia libre de discriminaciones y violencia”. Empoderada, comprometida y tajante, son las características que envuelven a Valentina Stagno Gray en la Región de Valparaíso, donde erradicar todo tipo de violencia contra las mujeres se vuelve vital en la agenda. Si bien la Seremi reconoce el avance en la sociedad, apuesta por seguir trabajando en la consolidación del cambio. Entrevista de Catalina Maldonado

Hemos sido testigos de procesos que nos guían hacia una nueva modalidad en la construcción de un Chile más justo donde prevalezca la igualdad.  Agenda que ha marcado la pauta nacional y regional del Gobierno y el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género como temas primordiales hacia la consigna de poner a “Chile en Marcha”. Para Valentina Stagno, actual Seremi de esta cartera en la Región de Valparaíso, la autonomía económica se vuelve un eje clave.

La abogada promociona las Escuelas de Liderazgo para la Mujer de SernamEG; difunde y promueve en sectores públicos y privados la norma sobre Igualdad de género y Conciliación de la vida laboral, familiar y personal, siendo clara en que “hoy el problema no es de capacidad, sino de oportunidades. Estos mecanismo buscan romper con el techo de cristal”.

Eliminar la violencia hacia las mujeres, fomentar la inclusión en el mercado laboral y lograr la participación en cargos públicos y privados de alta dirección, son tópicos que definen el trabajo de Valentina. Conversamos en profundidad con la Seremi sobre la Agenda y sus proyecciones para ser un Chile “sin brechas, barreras e inequidades de género”.

¿Qué cambios significativos haz visto con respecto a la cruzada de la Tolerancia Cero contra la violencia hacia las mujeres? Tanto a nivel regional como nacional.

“Primero hay que establecer que la violencia de género sigue afectando a un número importante de mujeres en nuestro país y sabemos que a la base persiste una cultura que lo naturaliza, una parte de la sociedad que no ha sido solidaria con las mujeres que han sido víctimas de violencia. Su magnitud requiere necesariamente la actuación de una institucionalidad pública, coordinada y fortalecida; hablamos de políticas de Estado que además de aportar al cambio cultural trabajen por la protección y la atención especializada, pues una sola Institución por sí sola no puede dar respuesta a todas las necesidades de las víctimas. Desde que llegamos al Gobierno, hemos fortalecido el trabajo interinstitucional, ya que estamos mandatadas a la prevención y protección de mujeres sobrevivientes de violencia de género”.

¿Cómo funciona esto a nivel regional? “Nos reunimos sistemáticamente: SernamEG, Centro de Atención a víctimas de delitos de la Subsecretaria de prevención del delito (CADV), Sename, SML, PDI, Carabineros y, desde hace un año  el Ministerio Público participa del CIF (circuito intersectorial de femicidio), instancia en que elaboramos estrategias de prevención y seguimiento a todos los hechos de conmoción y afectación grave de violencia hacia las mujeres que ocurran en nuestra Región. Destaco también, la campaña “No lo Dejes Pasar” lanzada el 2018 por nuestro Presidente Sebastián Piñera y la Ministra de la Mujer y la Equidad de Género, donde las llamadas al número de orientación aumentaron en un 82%. Deduzco que la sociedad cada vez se convence más que la denuncia reduce las barreras de impunidad de los agresores”.

Has dicho que la autonomía económica se vuelve un eje clave, ¿cuáles son las propuestas como Seremi para lograr este acto, que iría de la mano con erradicar la violencia?

“Tanto la inserción laboral como la autonomía económica son dos ejes de trabajo fundamentales en la agenda mujer 2018 – 2022 de nuestro Gobierno, siempre con la convicción de que el trabajo de nosotras las mujeres aporta al desarrollo y crecimiento económico de Chile. En la Región la cartera Mujer a través del trabajo intersectorial con los sectores de economía, trabajo, minería y energía impulsamos estrategias para aumentar la participación laboral de las mujeres mejorando las condiciones de su empleabilidad y fortaleciendo el desarrollo y crecimiento de sus emprendimientos, con un especial foco en las mujeres jefas de hogar. La inclusión de las mujeres a la economía y el mercado laboral, además de ser un imperativo ético, es el camino para que aumentemos el PIB y con ello lograremos un mayor crecimiento y desarrollo del país”.

Entonces, ¿cómo se está trabajando en la región con respecto al empoderamiento femenino?

“El empoderamiento de las mujeres se trabaja con la finalidad de fortalecer y consolidar tres autonomías: la física, la económica y la política (de participación en espacios de toma de decisiones). La primera de ella se trabaja desde la prevención y políticas públicas, como, por ejemplo: la penalización al acoso callejero, instancias que refuerza la Tolerancia Cero a todas las conductas que lesionen la integridad física, psíquica y dignidad de niñas y mujeres.

La económica con mucho trabajo intersectorial, fomentando y fortaleciendo programas e instancias que disminuyan las principales barreras que las mujeres enfrentamos para acceder al trabajo y a la economía, como por ejemplo, disponibilidad del tiempo, pues muchas mujeres hoy tienen jefatura de hogar unilateral y la crianza de hijos/as o, el cuidado de adultos mayores recae principalmente sobre ellas, por lo que estamos promoviendo un profundo cambio cultural en los espacios de trabajo y la sociedad en general cuyo principal fundamento es promover la corresponsabilidad en el cuidado. En esta misma lógica está el proyecto de ley Sala Cuna Universal y confiamos que pronto será Ley de la República, y con ello daremos un paso muy importante para terminar con discriminaciones que impiden a las mujeres acceder al mundo del trabajo”.

Por último, la autonomía política es un gran desafío. Hoy existe una gran brecha en materia de participación política y social en espacios de toma de decisiones por

parte de las mujeres. Así, hemos trabajado en la promoción de las Escuelas de Liderazgo para la Mujer de SernamEG, cuyo principal objetivo es entregar herramientas a mujeres en materias de participación ciudadana. También, hoy trabajamos en difundir y promover en los sectores públicos y privados, la norma Ch: 3262 sobre Igualdad de género y Conciliación de la vida laboral, familiar y personal. Una de sus dimensiones es la formación y promoción de mujeres dentro de espacios de mayor liderazgo pues sabemos que no es un problema de capacidad, sino de oportunidades. Este mecanismo busca romper con el techo de cristal”.

Cuéntanos sobre los pilares que hoy marcan la Agenda de la Mujer

“La agenda mujer lanzada por nuestro Presidente Sebastián Piñera en mayo de 2018 contempla el trabajo en 4 ejes principales: erradicar las discriminaciones a mujeres que aún persisten en la ley; Tolerancia Cero a todas las expresiones de violencia en contra de las mujeres; fortalecimiento de la autonomía económica de las mujeres y; promover el aumento de la participación de mujeres en cargos directivos y espacios de toma de decisiones. Todo lo que se logra con el trabajo mancomunado de los sectores públicos y privados, de la sociedad civil, y con reformas y proyectos de ley que tienen por principal objetivo avanzar en equidad de género y promover el igual respeto en derechos, obligaciones, responsabilidades y reconocimiento a la dignidad de mujeres y hombres”.

Para la Agenda, la participación de mujeres en cargos de alta dirección es fundamental pero también supone un gran desafío. ¿Ha sido un tema difícil de llevar para el Ministerio?

“En este eje de trabajo tenemos grandes desafíos, así en enero del presente año el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género anunció la creación de listas públicas de mujeres preparadas para asumir en directorios de empresas, ya que actualmente sólo el 6.4% de los puestos de directorios en empresas IPSA so ocupados por mujeres. En esta línea, queda de manifiesto que en Chile hay muchas mujeres preparadas y con expertiz para asumir desafíos de liderazgo de mujeres en distintos sectores como: minería, ciencias y tecnologías, educación, y otros. Hoy, tengo la convicción, de que la participación de mujeres en áreas de liderazgo y toma de decisiones es un tema de economía de Chile, pues nuestra participación impacta directamente en el desarrollo y crecimiento económico del país, donde es imperativo que avancemos bajo el paragua de la equidad de género”.

Hablando de la contingencia, el pasado 8M fuimos testigos de un cambio en la sociedad y en reivindicación de la mujer. ¿Qué significa para tu labor estas manifestaciones? Sin duda ratifican tu trabajo como Seremi ¿no crees?

“Estamos transitando de un país que naturalizaba las discriminaciones hacia las mujeres, hacia un Chile que está teniendo una visión cada vez más crítica, que se cuestiona la forma tradicional de las relaciones entre mujeres y hombres y hoy cada día se está tolerando menos las discriminaciones que viven las mujeres y rechaza las expresiones de violencia de género.

La equidad de género está más presente en los debates y discursos públicos y ha generado consenso sobre su importancia dentro de la sociedad chilena, reflejo de ello es la aprobación de importantes proyectos de Ley con absoluta o amplia mayoría, como por ejemplo: fuero maternal para funcionarias de las FF.AA; lactancia materna libre, penalización del acoso callejero. Estos últimos años de manera transversal la ciudadanía ha conmemorado el día internacional de la mujer para hacer visibles las desigualdades que aún persisten y que hoy están siendo recogidas por la agenda pública y legislativa, el 8M fue una expresión ciudadana masiva que desde una mirada de consenso entrega un mensaje social importante de rechazo y condena total y absoluta a hechos tan deleznables, brutales e inhumanos, como lo son los actos de violencia hacia todas las mujeres”.

¿Notas un cambio real de paradigma desde hace 5 o 10 años atrás en el posicionamiento de la mujer en la sociedad?

“La sociedad chilena hoy tiene una mayor conciencia sobre la importancia y necesidad de promover y fortalecer acciones para generar iguales oportunidades para mujeres y hombres. Por supuesto que aún nos falta como sociedad un cambio cultural más profundo para lograr la tan anhelada igualdad y equidad de género, pero hoy en día no es posible señalar categóricamente que no hay desigualdad, hay un reconocimiento de ello, y también la sociedad, en especial las generaciones más jóvenes se cuestionan los estereotipos con los que fuimos socializados y se plantean nuevas formas de relacionarnos entre mujeres y hombres. La tarea es de largo aliento pero percibo que se están dando las condiciones para que sea posible. Nuestro Gobierno trabaja día a día por el desarrollo integral de Chile, en poner a “Chile en Marcha”, y la única forma de consolidar un desarrollo y crecimiento integral es con la plena, absoluta e igual participación de mujeres en todos los espacios y áreas de desarrollo”.

¿En qué crees que debemos poner nuestros focos actualmente?

“La ruta de trabajo fue definida por Sebastián Piñera y el Ministerio de la Mujer y la Equidad de género con la presentación de la “Agenda Mujer” 2018 – 2022. Los cuatro enfoques por los que hoy trabajamos, en reconocimiento de la interseccionalidad en cada Región son: prevención desde la 1° infancia en adelante, instalando y reforzando la necesidad de construir una sociedad y cultura que reconozca la plena y absoluta igualdad de derechos, deberes y responsabilidades entre mujeres y hombres, así como también, no lesionar la dignidad de las mujeres.

Fortalecer y promover la corresponsabilidad en espacios de trabajo y hogar; promoción y fortalecimiento de inserción laboral de mujeres en trabajo remunerados; facilitar oportunidades de comercialización a emprendedoras; promover su participación activa en espacios de toma de decisiones y liderazgo; trabajar con sectores públicos y privados en la transversalización y conocimiento de políticas de género y de la norma chilena 3262 sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal; promover el interés vocacional en niñas y adolescentes en áreas de minería y las STIM; y sensibilizar, fortalecer e instalar la urgente necesidad de que en Establecimientos Educacionales se trabaje libre de sesgo de género y con lineamientos propuestos por el trabajo conjunto entre los Ministerios de Educación y Ministerio de la Mujer de educación no sexista y educación con equidad de género”.

En los conversatorios que realizas en la provincia vemos alta convocatoria, ¿esto ha sido parte de un proceso para lograr convocar a las mujeres?

“En general, las actividades en el marco de difundir nuestra agenda mujer, reúne a muchos actores de la sociedad civil, principalmente mujeres. Hoy, el desafío es generar mayor participación de mujeres y hombres en espacios de diálogos y reflexión, pues la sociedad la habitamos y co-construimos todos y todas, todos somos parte activa de la transformación cultural y cambio de paradigma; conocer y promover políticas públicas en equidad de género nos compete a toda la comunidad”.

¿Qué ha sido lo más difícil para ti en tus proyectos?

“Instalar que la equidad de género consiste en equiparar oportunidades existentes, pues hombres y mujeres debemos contar con las mismas oportunidades de desarrollo, pero partiendo de la base que existe una distancia en el acceso a esas oportunidades; por ello  desde las políticas públicas las estamos acortando para lograr la igualdad sustantiva, que no es otra cosa que la igualdad en los resultados. La carrera partió con desventaja para las mujeres, lo que se expresa en las cifras que tenemos en distintas áreas, el desafío es que se nivele la cancha primero. Esto no es una lucha de sexos, es convivencia libre de discriminaciones y violencia, con la posibilidad de acceder de igual forma a todas las oportunidades de desarrollo y crecimiento que existen”.

Hace algunos días fuimos testigos de la promulgación de la ley que sanciona el acoso callejero. ¿Crees que es un gran paso para el respeto e igualdad de las mujeres?

“Desde el Gobierno y el Ministerio celebramos la aprobación, con votación unánime de la Cámara de Diputados, de este trascendental proyecto – hoy ley de la República-. Fue importante, destaco que fue un “tema” que se instaló desde la sociedad civil, a través de las mujeres trabajadoras del Observatorio de Acoso Callejero en Chile, que realizaron campañas, difusión y estudios que buscaban levantar datos sobre acoso callejero, obteniendo resultados alarmantes. Redactaron una propuesta, buscaron el apoyo en parlamentarias y parlamentarios, y así, luego de 3 años de tramitación fue un proyecto de Ley con votación transversal y absoluta, por lo que estoy convencida de que se trata de un avance importantísimo para fortalecer la seguridad de niñas y mujeres, pues si bien esta ley protege a todas las personas, no se puede desconocer que el acoso sexual en espacios públicos sí es un tipo de violencia de género”.

PREVENCIÓN y EDUCACIÓN

Para Valentina Stagno, Chile ha dado un paso muy importante donde la sociedad civil y los poderes ejecutivo y legislativo, convergen en una sola voz, dando una señal del valor y respeto que le damos a la persona humana, respeto que se transgrede cada vez que una persona pretende agredir la integridad, dignidad y cruzar el consentimiento de niñas, adolescentes y mujeres de Chile.

Desde su labor de Seremi y como mujer, reconoce que ya existe una mayor conciencia sobre la importancia y necesidad de promover y fortalecer acciones para generar iguales oportunidades para mujeres y hombres, con especial foco en generaciones más jóvenes, pero también es enfática en decir que “debemos seguir trabajando, por sobre todo desde la prevención y la educación, en la consolidación del cambio, que seamos un Chile sin brechas, berreras e inequidades de género”.

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