PURO TINTO, PURAMAR

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Los hoteles boutique están marcando tendencia a nivel nacional e internacional, algunos pequeños y otros con gran infraestructura, pero todos con un mismo fin: generar una experiencia única a partir del diseño, la arquitectura y el entorno. Inaugurado a mediados de marzo y emplazado a orillas del mar, Hotel Boutique Puramar aprovecha las bondades de la región del Maule para seducir a los turistas con una propuesta única que hacen del vino y el mar sus principales encantos. Redactado por Cristian M. Caces / Imágenes cedidas por Puramar

Construido sobre una roca gigante a treinta metros sobre el nivel del mar – el cual contempla en 180 grados – Puramar brinda una experiencia única a partir del diseño, la arquitectura y el entorno. Con el vino como tema principal, este insigne hotel boutique perteneciente a la localidad de Curanipe, Región del Maule, entrega a sus visitantes y huéspedes servicios de alta calidad junto a actividades turísticas que marcan una tendencia a nivel nacional e internacional.

Marco Méndez, propietario y director ejecutivo de Puramar  revela detalles de una propuesta que potencia el auge vitivinícola del Maule con un diseño acorde a la geografía del espacio: una invitación a la aventura y el descanso.  Asimismo, el empresario ligado al área del papel y al negocio inmobiliario otorga énfasis al sello autosustentable que busca proteger el bello y preciado entorno costero de la séptima región.

“Cuando se puso a la venta este terreno de unos cuatro mil metros cuadrados pensé en hacer mi casa. Pero como viajero de experiencia apasionado por el vino me interesó gestar un proyecto ligado a esta industria ya que enólogos y empresarios de la zona me hablaban del problema que significaba para turistas o emprendedores vinculados al sector vitivinícola tener que retornar desde Cauquenes a Talca o Linares para dormir”, explica Marco.

Con esta idea en mente encargó el diseño a una oficina de arquitectura, el cual no le satisfizo a cabalidad. Por lo mismo, junto a dos de sus arquitectos del grupo Arcalauquen y trabajando palmo a palmo con la constructora local de Hugo Ugarte rediseñaron el proyecto original con tal de aprovechar los espacios y la singular pendiente que conecta con el balneario recientemente denominado Puramar.

“Hablamos de un territorio bastante singular. Una roca gigante que nos provee de una altura de 25 a 30 metros sobre nivel de mar, razón de más para aprovechar los niveles y vistas del lugar. De hecho, quisimos integrar el diseño al paisaje y mantener la visión de la hostería que había en el terreno, pero ampliando una vista panorámica de 180 grados hacia el océano que diera la sensación de estar a bordo de un crucero”, añade el director ejecutivo de Puramar.

En cuanto a materiales se refiere, todo lo estructural consta de  hormigón armado por ser una zona sísmica; adicionalmente se rescató madera nativa del Maule para el envigado, mientras que el pino impregnado luce en sectores visuales. Para mantener la aislación y una agradable temperatura se escogió termopaneles alemanes de última tecnología.

De la demolición anterior se reutilizó madera perteneciente al envigado trabajada por carpinteros de la zona para la confección de muebles de alta calidad, y como parte de la Responsabilidad Empresarial, se apoyó la labor de talleres que imparten el oficio de carpintería en jóvenes de la región, encargándoles muebles para los dormitorios. En líneas generales se trabajó con un ochenta por ciento de mano de obra local.

SELLO SUSTENTABLE

Marco Méndez enfatiza el cuidado por el entorno al convertirse en el primer hotel de playa ubicado en el Maule que no contamina con aguas negras. “Tenemos una planta de tratamiento para convertir los residuos en aguas blancas aptas para el riego. Una solución definitiva que fue pensada para 20 años”.

“También  – agrega – contamos con tecnología domótica para administrar bien los recursos energéticos. Nuestra idea es lograr ser completamente sustentables en 2020 a través de la energía generada por paneles solares”. Además en las dependencias purifican el agua y la gasifican. “No la vendemos a terceros, es para producir menos botellas, y las que tenemos las reciclamos, tal como hacemos con la basura orgánica”.

COCINA GOURMET & DE AUTOR

El hotel cuenta con dos bares – que ofrecen una buena y variada coctelería – y dos restaurantes, para así dar más posibilidades a los huéspedes. Uno es el Puramar, que combina lo mejor de la tierra y el mar de Chile: ofrece platos nacionales e internacionales, y bebestibles para explorar. La diferencia con La Terraza, es que este último está más enfocado a la parrilla y los clásicos antojos.

Pero siendo el vino uno de los grandes protagonistas de este ambicioso proyecto, se creó la cava “Puro Tinto” que cuenta con 800 etiquetas de todas las cepas, y ocho mil vinos de los más distinguidos del mundo. Allí se guardan casi 700 tintos, más de 75 blancos y 50 tipos de espumantes. La roca que rodea la cava llora con un 85 por ciento de humedad, por lo que el vino se mantiene a temperatura constante, entre ocho y 14 grados que, según Méndez, es lo ideal.

Respecto al nombre de la cava, el empresario confiesa que así mismo lo apodan sus amigos. “Responde a mi gusto, pasión y ganas por este tema. En realidad todo el proyecto reúne mis intereses y estilo de vida, por lo mismo el nombre del hotel es sencillo, muestra lo que realmente hay acá: Puromar”, sentencia.

 

Hotel Puramar está ubicado en Km 2 camino a Curanipe, Pelluhue, Región del Maule.

Reserva: +569 62090752 o info@puramar.cl. 

Más info en www.puramar.cl

Facebook Hotel Puramar // Instagram @PuramarHotel.

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