PADRES DEL SIGLO XXI

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Los papás posmodernos deben tener en cuenta que su presencia en la vida de sus hijos es  indispensable para los nuevos retos que estos enfrentarán.

Hoy, ser padre, es involucrarse activamente en la crianza de los hijos y estar atento a desempeñar distintas labores dentro del hogar, tareas que van desde hacer dormir al bebé hasta lavar ropa. Los papás posmodernos deben tener en cuenta que su presencia en la vida de sus hijos es  indispensable para los nuevos retos que estos enfrentarán.

Desde la época de los 80’s los hombres han ido dejando de lado el rol de padre solamente proveedor o reproductor, para vincularse de manera emocional con sus hijos, aspecto que en otros épocas era exclusivo de las madres. Inevitablemente los niños necesitan de un padre  interactivo y presente, que desde el embarazo se sienta igualmente “embarazado” junto a su pareja.

Que el padre pueda adquirir este rol protagónico no es un trabajo exclusivamente de ellos mismos, sino que de todos nosotros como cultura y país. Podemos ver que no sólo en países ultra desarrollados como Finlandia o Suecia, como Estados Unidos y Francia, ha aumentado cada vez más el número de papás que, por ejemplo, optan por empleos de tiempo flexible para trabajar desde su hogar o que previo acuerdo y evaluación con su pareja deciden hacer una pausa en sus carreras para ocuparse de la crianza de los hijos.

Las investigaciones apuntan a que los nuevos papás se están vinculando más con sus hijos, sintiendo la necesidad de estar presentes y comprometidos,  y lo mejor es que lo están disfrutando. Manifiestan sentirse más cariñosos y más implicados en la educación de los hijos, teniendo un trato bastante más cercano del que sus propios padres les brindaron.

Poco a poco se va avanzando hacia un nuevo modelo de paternidad, y a pesar de que aún en nuestra cultura la mayor carga de trabajo doméstico y crianza de los primero años de los hijos continúan bajo la responsabilidad de las mujeres, indudablemente se ha cambiado hacia un nuevo modelo de padre consciente/presente, reconociendo su aporte positivo en el desarrollo de sus hijos y de vincularse tempranamente con ellos, apoyando la vida emocional desde su nacimiento.

Si deseas ser un padre consciente no olvides tener presente:

Ser más comprometido en tu rol de padre, menos autoritario, más atento con muestras de cariño hacia tus hijos, tanto en privado como en público, los ayudarás a fortalecer su autoestima.

Estar  consciente de ser un padre cercano que comparte más actividades con tus hijos, pero sin ser su amigo y dispuesto a poner límites. Pon reglas claras y razonables. No olvides que la idea es que los niños desarrollen una buena conducta. No dejes que el enojo te venza; si es necesario toma tiempo para pensar y hablar con tu pareja para encontrar entre los dos la mejor manera corregirlos, que ayude a los niños a entender la lección y mejorar.

Participa  e involucrarte más en la vida de la casa, no solo de ayudar en sus deberes a tus hijos, sino a encargarse del hogar, desde cocinar hasta lavar la ropa u otra tarea doméstica.

Organiza o participa lo más activamente que puedas de las reuniones de Colegio y de ser parte de las diversas actividades, tanto deportivas como de convivencia escolar.

No existe  una forma única de ser padre, pero independiente de la manera que prefieras serlo, no olvides  que para tus hijos eres  alguien único y especial en la historia de sus vidas. Jamás estará de más ser consciente y presente, decirles que los quieres y expresarles todo tu cariño durante su crecimiento, que por cierto,  estará lleno de desafíos y dificultades.

 

Sandra  De la Garza Talavera

Psicóloga Clínica

UNAM / UV/ UCH

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