MAMÁS Y FELICES

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Patricia Balbontin · Magdalena De La Paz / @perfectmatch.workshop · perfectmatch.workshop@gmail.com

Mayo por excelencia es el mes de la Mamá. De nuestras madres, de tu mamá, de nosotras y de todas aquellas que son mamás de corazón. En esta columna queremos celebrarlas y homenajearlas. Las que somos Mamás jamás olvidaremos el día que supimos que estábamos embarazadas, los controles médicos y para qué decir !el día que conocimos a nuestros hijos! Definitivamente un cambio radical en nuestras vidas y sin duda uno de los sentimientos más puros y maravillosos que alguien pudiera sentir.

Al mismo tiempo, se viene esa responsabilidad enorme de querer hacer las cosas bien, de no fallarle a nuestro hijo/a, a nuestro entorno y a nosotras mismas.

Ya han pasado algunos años como mamás y nos preguntamos qué necesitan realmente nuestros hijos de nosotras y gracias a varias reflexiones, pudimos concluir que es tan cierto cuando dicen que: ¡Los hijos no necesitan mamás perfectas sino mamás felices!

Que frase más verdadera. ¿De qué sirve al final una mamá que busca la perfección para los suyos, pero que en el fondo no está siendo feliz y prefiere postergarse?, ¿Estamos conscientes que nuestros hijos sin duda alguna imitarán nuestro actuar?

La felicidad de los hijos es directamente proporcional a lo felices que son sus padres. Los hijos son grandes imitadores, por eso lo más probable es que si eres una persona alegre, tu hijo también lo será. Para ellos también es de vital importancia que creamos en nuestras pasiones y sueños, en desarrollarnos como personas en lo profesional y en nuestra vida en general, y movernos en un mundo saludable para estar bien.

Muchas veces las madres estamos condicionadas a que postergarse es algo positivo o correcto, a olvidarnos de nosotras mismas y de nuestras necesidades como mujeres. Priorizar tu felicidad no es ser egoísta, al contrario, es una lección de vida que llevarán siempre consigo.

Qué increíble que esa conciencia recién llega por lo general a una edad relacionada con la madurez emocional. Cuando entendemos que la felicidad hay que protegerla, buscarla y cuidarla. Es ahí cuando nos damos cuenta del peso, del significado tan relevante y existencial de ser feliz.

Ser feliz es nuestra responsabilidad y nos debemos hacer cargo, es un propósito, es estar pleno en lo importante, es estar en paz, es gratitud.

!Vamos por más mamás felices y no perfectas! Estamos seguras que será una herencia maravillosa en la vida de nuestros hijos.

!Feliz mes a todas las mamás y por supuesto a las nuestras!

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