FEMINISMO

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Por Macarena Urenda S. · Concejala de Viña del Mar · Presidenta comisiones Educación y Turismo

¿LO OPUESTO DE MACHISMO? Siempre he creído que hombres y mujeres deben ser reconocidos con los mismos derechos y deberes y que merecen por tanto,  el mismo trato y las mismas oportunidades. Sin embargo reconozco que, al momento de ponerle un nombre a esa concepción de género, la palabra  feminismo  no me gustaba. Durante mucho tiempo  y como presumo que muchas personas todavía  lo hacen, yo significaba  el término feminismo  con una posición contrapuesta a la de machismo.

Es decir, si machismo se asocia a una consideración de abuso y dominación de las mujeres, por parte de algunos  hombres, entonces el feminismo debía ser lo contrario. Algo así  como  “los hombres no son nuestros pares, puesto que ellos durante siglos nos han sometido y descalificado”.

No obstante, al investigar de donde venía   la palabra machismo, descubrí que ésta  tiene un origen asociado a la cultura hispánica, algunos la sitúan incluso en Portugal. Tanto es así que incluso en inglés la mayoría de las veces la palabra se pronuncia en español “Machismo”. Por el contrario, el concepto de feminismo nace en Francia y dice relación con  la doctrina y movimiento social que pide para la mujer el reconocimiento de unas capacidades y unos derechos que originalmente han estado reservados a los hombres.

Es importante saber lo anterior para entender que, al tener orígenes diferentes,  los términos naturalmente también tienen significados distintos aun cuando  fonéticamente puedan sonar similares. Dicho esto, me parece  importante destacar que este movimiento en pro de la igualdad de derechos es transversal aun cuando a veces se intente mostrar lo contrario asociándolo a posturas ideológicas, muchas de ellas caricaturizadas  y por lo tanto  extremistas.   

Asimismo,  que no implica en modo alguno ningún tipo de revancha hacia los hombres ni nada que se le parezca ni menos perjudicarlos. Eso  porque  entendemos que una  sociedad se construye con respeto y tolerancia y que hombres y mujeres  aun cuando seamos esencialmente distintos,  somos seres humanos iguales en derechos y capaces de contribuir  de manera eficiente tanto en el mundo público como en el privado.

Para lograr esta meta  hay todavía barreras que derribar, mitos  culturales que superar y  leyes que modificar,  porque así como hasta ahora el ámbito familiar ha estado a cargo de las mujeres,  el mundo público ha sido construido sólo  desde lo masculino y eso sin duda hay que cambiarlo.

Sin embargo, soplan vientos de esperanza ya que este  nuevo aniversario del día de la mujer nos encuentra en un momento de la sociedad en que están ocurriendo  cambios significativos que,  si  se trabajan desde la confianza, respeto  y solidaridad,  serán positivos para todos.  Es que la igualdad de derechos sólo se puede lograr si tanto hombres como mujeres compartimos la responsabilidad de corregir las dinámicas que nos han dificultado progresar.  Ojalá así sea.

Danos tu opinión